Cómo diseñar experiencias de aprendizaje en educación superior: 5 criterios aplicados en la UAM
Durante la Jornada de Docencia realizada en la Universidad Autónoma de Manizales (UAM), los profesores participaron en diversas actividades diseñadas como experiencias de aprendizaje. El propósito no fue explicar metodologías, sino vivirlas, asumiendo el rol de estudiantes para comprender cómo se produce el aprendizaje profundo en la educación superior.
Como señaló la coordinadora de la actividad, Ana Milena López Rúa, “la experiencia no es algo que se pueda enseñar; la experiencia hay que vivirla”. Desde esta perspectiva, el aprendizaje ocurre cuando el estudiante se involucra en una situación, toma decisiones y posteriormente reflexiona sobre lo vivido para conectar la teoría con la práctica.
A partir de esta vivencia pedagógica se identifican cinco criterios orientadores para diseñar experiencias de aprendizaje en la universidad.
1. Centrar la experiencia en el estudiante
El primer criterio consiste en reconocer al estudiante como sujeto activo del proceso formativo. La experiencia debe propiciar que interprete situaciones contextualizadas y tome decisiones sin recibir instrucciones paso a paso, poniendo en juego sus conocimientos previos y reconociendo aquello que aún necesita fortalecer.
Para ello se consideran sus trayectorias académicas, intereses y estilos de aprendizaje, buscando que la actividad sea significativa y genere resonancia afectiva. Cuando el estudiante se involucra emocionalmente en lo que ocurre, el aprendizaje permanece.
2. Incorporar la reflexión sobre lo vivido
La experiencia por sí sola no garantiza aprendizaje. Es necesario analizar qué ocurrió después de la actividad: cómo se vivió, qué decisiones se tomaron y qué se sintió durante el proceso.
Este momento permite establecer el tránsito entre la teoría y la práctica, conectando la fundamentación conceptual con la situación experimentada. Sin reflexión, la actividad queda en la acción; con reflexión, se convierte en aprendizaje.
3. Diseñar con intencionalidad pedagógica e innovación
Toda experiencia responde a propósitos claros relacionados con habilidades, competencias y conocimientos a desarrollar. La innovación no depende exclusivamente de tecnologías avanzadas, sino de metodologías que impacten al estudiante y lo saquen de la lógica tradicional.
Simulación, juego de roles, gamificación o aprendizaje colaborativo constituyen experiencias innovadoras cuando tienen una intención pedagógica definida. Además, deben ser iterativas y flexibles, ajustándose continuamente a las características de cada grupo.

4. Situar el aprendizaje en contextos reales y colaborativos
El aprendizaje adquiere sentido cuando se relaciona con contextos sociales y profesionales concretos. Las experiencias deben ser situadas, contextualizadas y colaborativas, promoviendo el trabajo en equipo y la interacción con actores externos. De esta manera, el estudiante comprende la utilidad del conocimiento y puede transferirlo a escenarios fuera del aula.
5. Evaluar para el aprendizaje y la transformación
La evaluación en estas experiencias tiene carácter formativo. No se centra únicamente en el resultado final, sino en el proceso: cómo el estudiante decide, comunica, analiza variables y conecta la teoría con la realidad.
La retroalimentación inmediata permite reconocer avances y aspectos a fortalecer, orientando el aprendizaje hacia su aplicación en el desempeño profesional futuro.
Aprender es transferir el conocimiento a la realidad
La Jornada de Docencia de la UAM permitió que los profesores vivieran algunas de las experiencias de aprendizaje diseñadas por otros colegas para sus estudiantes y reconocieran que el aprendizaje se hace visible cuando el conocimiento puede aplicarse en contextos reales. Asimismo, fortaleció la idea de que es posible diseñar experiencias formativas orientadas a promover la transición de las capacidades a las competencias en escenarios profesionales.
De este modo, la educación superior avanza desde la transmisión de contenidos hacia la construcción de situaciones donde el estudiante actúa, reflexiona y utiliza lo aprendido. Aprender deja de ser únicamente comprender información y se convierte en la capacidad de actuar con ella.