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persona realizando mantenimiento a orquídeas
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Guía completa para cuidar orquídeas en casa

  Margarita Benavides
Tiempo de lectura ~ 4 minutos

Cuidar orquídeas en casa puede parecer un reto, pero con las condiciones adecuadas, estas flores exóticas pueden florecer y llenar tu hogar de color y elegancia durante todo el año. En esta guía te contaremos cuáles son las condiciones ideales para mantener tus orquídeas sanas y radiantes: desde la luz y la temperatura hasta la humedad y el tipo de sustrato que necesitan. Con algunos cuidados básicos y mucha observación, podrás disfrutar de orquídeas tan hermosas como duraderas.


Condiciones ideales para cuidar orquídeas en casa

Luz

Las orquídeas necesitan abundante luz natural, pero nunca exposición directa al sol, ya que los rayos podrían quemar sus hojas. Lo ideal es colocarlas cerca de una ventana o terraza donde reciban iluminación suave e indirecta durante varias horas al día. Una buena luz es esencial para su floración y crecimiento saludable.

Temperatura

Estas plantas no toleran el frío extremo. En general, la temperatura ideal para la mayoría de las orquídeas está entre 22 °C durante el día y 16 °C a 20 °C en la noche. Sin embargo, estos rangos pueden variar según el clima del lugar donde las tengas, ya que en Colombia las orquídeas pueden crecer perfectamente tanto en la costa como en zonas más frías.

Lo más importante es mantener un ambiente estable y adecuado para tu región, así la planta podrá adaptarse bien y florecer con regularidad.

Humedad

Al ser plantas tropicales, las orquídeas requieren un nivel de humedad entre el 50% y el 80%. Para lograrlo, puedes usar un vaporizador de agua (evitando mojar las flores directamente) o colocar un plato con agua cerca de la maceta, sin que las raíces estén en contacto permanente con el líquido. Esto ayudará a mantener el ambiente húmedo sin generar pudrición.

¿Cómo regar correctamente una orquídea en casa?

El riego es uno de los factores más importantes —y también más delicados— en el cuidado de las orquídeas. La frecuencia dependerá del clima y del tipo de maceta, pero un buen indicador es el color de las raíces: cuando estén blanquecinas o grisáceas, es momento de regar.

Durante la época de crecimiento, bastará con regarlas una vez por semana; en verano, puedes aumentar a dos veces por semana, siempre observando las condiciones del ambiente.

riego orquideas

 

La mejor técnica es el riego por inmersión: coloca la maceta (preferiblemente transparente y con orificios en la base) en un recipiente con agua que cubra solo una tercera parte de su altura. Deja reposar durante unos 15 minutos para que las raíces absorban la humedad, luego retira la maceta y deja escurrir completamente el exceso de agua. Realiza este proceso en la mañana para que la planta pueda secarse durante el día.

¿Cuándo cambiar la orquídea de maceta en casa?

El trasplante no debe hacerse con frecuencia, pero sí es esencial cada cierto tiempo para mantener la salud de la planta. Lo ideal es cambiar la orquídea de maceta cada dos o tres años, o cuando notes señales como raíces que sobresalen demasiado, sustrato degradado o mal olor, hojas marchitas o falta de floración. Estos signos indican que la planta necesita más espacio y un sustrato renovado.

El mejor momento para hacerlo es después de la floración, cuando la orquídea entra en su periodo de descanso. Así podrás revisar el estado de las raíces, renovar el sustrato y asegurar un drenaje adecuado. Trasplantarla correctamente permitirá que siga creciendo fuerte y florezca año tras año.

Tips rápidos para trasplantar una orquídea:

  • Hazlo después de la floración.
  • Usa una maceta transparente con buen drenaje para controlar la humedad y observar las raíces.
  • Retira con cuidado el sustrato viejo y corta las raíces secas o dañadas.
  • Coloca sustrato nuevo, previamente humedecido (de corteza de pino o mezcla especial para orquídeas).
  • Evita regar inmediatamente después del cambio; espera unos días.
  • Ubícala en un lugar con luz indirecta mientras se adapta.

Estos pasos ayudarán a que tu orquídea se recupere pronto y florezca con más fuerza.

Problemas comunes al cuidar orquídeas en casa

Aunque son resistentes, las orquídeas pueden presentar algunos problemas si no reciben los cuidados adecuados. El más común es el exceso de riego, que causa pudrición en las raíces y hojas amarillentas. En el otro extremo, la falta de humedad o riego insuficiente puede secar las raíces y provocar la caída prematura de las flores y arrugamiento de sus hojas.

Otro error frecuente es exponerlas a demasiada o poca luz. La iluminación indirecta es clave: sin ella, no florecerán; con exceso, sus hojas se quemarán. Además, las corrientes de aire o los cambios bruscos de temperatura pueden estresarlas y detener su crecimiento.

Finalmente, algunas plagas como cochinillas,  pulgones, ácaros o babosas pueden aparecer si el ambiente es muy seco o la planta está débil. La prevención y la observación constante son tus mejores aliados: si detectas algo fuera de lo normal, actúa pronto para evitar daños mayores.