INDUMA S.A.S. comparte en la UAM una experiencia de innovación aplicada
La segunda sesión del Seminario INNVESTIGA mostró cómo la experimentación, la simulación computacional y el modelado matemático pueden convertirse en herramientas para optimizar procesos productivos, reducir costos y tomar mejores decisiones en la industria.
¿Cómo pasar de un problema cotidiano de manufactura a una solución respaldada por ingeniería y conocimiento científico? Esta pregunta marcó la segunda sesión del Seminario INNVESTIGA, un espacio de la Universidad Autónoma de Manizales (UAM) que busca conectar las capacidades de la academia con los retos y necesidades de las empresas.
En esta oportunidad, INDUMA S.A.S., empresa aliada de la UAM, compartió una experiencia concreta de innovación en la que la ingeniería permitió estudiar más de mil alternativas de diseño antes de llevarlas al proceso productivo.
El encuentro, promovido por INNVESTIGA|CDT Centro de Desarrollo Tecnológico UAM reunió estudiantes, docentes, investigadores y empresarios alrededor de un propósito común: demostrar que la investigación y el desarrollo tecnológico pueden generar soluciones a los desafíos que enfrentan actualmente las organizaciones.
César Augusto Álvarez Vargas, director de INNVESTIGA|CDT, destacó que fortalecer la relación entre la UAM y la empresa permite que el conocimiento trascienda los espacios académicos y se convierta en una herramienta para generar valor.
“En INNVESTIGA|CDT creemos que el conocimiento adquiere un valor especial cuando permite transformar una necesidad concreta en una solución que genera beneficios para las empresas y para la sociedad”, señaló.
INDUMA S.A.S.. de un reto de manufactura a una solución basada en ingeniería
El invitado fue Luis Carlos Botero Idárraga, gerente de Innovación de INDUMA S.A.S. y graduado de Ingeniería Mecánica de la Universidad Autónoma de Manizales, quien presentó la conferencia “¿Cómo transformar un problema real de manufactura en una solución innovadora?”.
A partir de un reto asociado al comportamiento estructural de puertas fabricadas por la compañía, INDUMA buscaba identificar configuraciones que permitieran optimizar materiales y costos sin comprometer el desempeño del producto.
En lugar de limitar el análisis a la fabricación sucesiva de prototipos físicos, el equipo integró diferentes herramientas de ingeniería: prototipado, ensayos experimentales, simulación mediante elementos finitos y modelado matemático.
La combinación de estas metodologías permitió analizar más de mil escenarios relacionados con variables como espesores, refuerzos y dimensiones, y avanzar en el desarrollo de una herramienta predictiva para evaluar el comportamiento de diferentes configuraciones antes de llevarlas a producción.
El caso presentado mostró cómo la simulación y el modelado pueden complementar la experimentación tradicional, reduciendo la necesidad de fabricar y probar físicamente cada alternativa y facilitando decisiones técnicas sustentadas en evidencia.
Un vínculo que conecta a la UAM con la empresa
La participación de Luis Carlos Botero también evidenció otro componente fundamental del relacionamiento Universidad–Empresa: el papel de los graduados como articuladores entre el conocimiento académico y las necesidades del sector productivo.
Desde la experiencia en INDUMA, el Ingeniero Luis Carlos Botero resaltó la importancia de mantener una relación activa con la UAM y de generar oportunidades en las que estudiantes, profesores, investigadores y profesionales de la empresa puedan trabajar alrededor de problemas de las empresas.
“Como ingeniero mecánico de la UAM, trato de mantener un vínculo muy cercano con el alma mater. Trabajamos muy de cerca con estudiantes, docentes, investigadores; mantenemos activos proyectos de investigación dentro de nuestros procesos productivos”, explicó.
Esta relación ha permitido vincular a los estudiantes a experiencias empresariales en las que tienen la posibilidad de conocer directamente las dinámicas de la industria, comprender los desafíos y aportar, desde la formación académica, a la construcción de alternativas de solución.
Así, la relación entre la UAM e INDUMA supera la realización de actividades puntuales y se convierte en un escenario de aprendizaje, transferencia de conocimiento, investigación aplicada e innovación colaborativa.
Innovar también es usar mejor el conocimiento disponible
Uno de los mensajes centrales de la sesión fue que innovar no significa necesariamente desarrollar una tecnología completamente nueva.
La innovación también puede surgir cuando una organización logra integrar conocimiento científico, herramientas de ingeniería y experiencia productiva para resolver de una manera diferente un problema existente.
La experiencia de INDUMA mostró precisamente esta posibilidad: combinar experimentación, simulación computacional y modelos matemáticos para comprender mejor el comportamiento de un producto, explorar múltiples alternativas y respaldar las decisiones de diseño y manufactura con información técnica.
Para INNVESTIGA|CDT, este tipo de experiencias representan el propósito del Seminario: acercar las capacidades científicas y tecnológicas de la Universidad a los desafíos de las organizaciones y, al mismo tiempo, llevar a la comunidad académica problemas auténticos del entorno.
“En el Seminario INNVESTIGA contamos mensualmente con invitados que nos muestran cómo, a partir del conocimiento científico y tecnológico, es posible abordar y resolver retos del sector empresarial. Este espacio se articula directamente con el Objetivo Estratégico No. 2 de la UAM, orientado a fortalecer el ecosistema de gestión del conocimiento basado en la innovación y el emprendimiento, mediante la aplicación de soluciones a retos y necesidades que contribuyan a la competitividad, la productividad y el desarrollo social”, explicó César Augusto Álvarez Vargas.
Universidad y empresa: conocimiento que genera soluciones
Con iniciativas como el Seminario INNVESTIGA, la Universidad Autónoma de Manizales continúa promoviendo escenarios en los que investigadores, docentes, estudiantes, graduados y empresas pueden encontrarse alrededor de necesidades concretas del territorio y de los sectores productivos.
Más allá de compartir experiencias, estos espacios buscan propiciar nuevas conexiones, preguntas de investigación y oportunidades de colaboración que permitan llevar el conocimiento a contextos reales.
La experiencia desarrollada por INDUMA deja un mensaje claro: cuando la experiencia empresarial se articula con las capacidades de la Universidad, los problemas de la industria pueden convertirse en oportunidades para innovar, aprender y generar valor.