La UAM con el programa Orquídeas avanza en investigación con fincas cafeteras de Caldas
Un proyecto del programa Orquídeas busca relacionar los procesos de fermentación, los microorganismos y la calidad del café mediante herramientas de inteligencia artificial, con la participación de 15 unidades productivas del departamento.
La Universidad Autónoma de Manizales (UAM) avanza en un proyecto de investigación que busca aplicar inteligencia artificial (IA) a los procesos de fermentación del café, con el propósito de generar conocimiento que contribuya a mejorar las prácticas de los productores y fortalecer la calidad del grano en el Eje Cafetero colombiano.
La iniciativa es desarrollada en el marco del programa Orquídeas de Minciencias, una estrategia que promueve la participación de doctoras y jóvenes investigadoras en proyectos relacionados con áreas estratégicas para el país y con las demandas específicas de los territorios.
El proyecto es liderado desde la UAM por Olga Lucía Ocampo, coordinadora del Doctorado en Sostenibilidad y profesora investigadora; Beatriz Elena Padilla Hurtado, bacterióloga y laboratorista clínica de la Universidad Católica de Manizales, especialista en Biología Molecular y Biotecnología de la Universidad Tecnológica de Pereira y doctora en Ciencias Agrarias de la Universidad de Caldas, y la Jóven Investigadora, y la Gabriela Solano Vargas, joven investigadora del proyecto.
Este proyecto tiene como uno de sus principales escenarios de trabajo las fincas cafeteras de Caldas.
Conocer la fermentación para mejorar la calidad del café
La investigación contempla diferentes etapas. La primera consiste en realizar una caracterización de fincas cafeteras que desarrollan procesos de fermentación controlada, con el fin de identificar las variables que intervienen en estos procesos, las condiciones bajo las cuales se realizan y las buenas prácticas implementadas por los productores.
Para este trabajo fueron seleccionadas 15 unidades productivas, principalmente de caficultores que han participado en el programa Zasca Agroindustria Caldas. El proceso también contempla predios ubicados en la región Centro Sur y en los municipios de Anserma y Belalcázar, teniendo en cuenta que algunos productores de la zona Centro Sur obtienen café de fincas localizadas en otros territorios del departamento.
Durante los recorridos, el equipo investigador recopila información sobre las características de los procesos de fermentación, las variables que son controladas por los caficultores y las experiencias y aprendizajes que han surgido a partir de sus prácticas productivas.
“Estamos realizando un proceso de caracterización de la fermentación del café, identificando cuáles son las variables que se controlan, cuáles son las características del proceso y cuáles son las lecciones aprendidas y buenas prácticas en el marco de la fermentación”, explicó Olga Lucía Ocampo.
Entre tanto, Gabriela Solano Vargas, joven investigadora del proyecto, destacó que participar en esta iniciativa ha sido una experiencia significativa, pues le ha permitido vivir la investigación directamente en el territorio y aplicar los conocimientos adquiridos durante su formación como ingeniera industrial. “Recorrer las fincas, conocer a los productores, escuchar sus historias y reconocer que detrás de cada unidad productiva existen conocimientos, prácticas y condiciones propias, me ha permitido comprender que la investigación no se trata únicamente de generar conocimiento, sino también de poner nuestras capacidades al servicio de las necesidades del territorio y construir alternativas que realmente puedan aportar a sus procesos”, señaló.
También Beatriz Elena Padilla Hurtado resaltó la importancia de acercar el conocimiento científico a las realidades y necesidades de los caficultores. “El trabajo en campo nos ha permitido observar directamente cómo se desarrollan los procesos de fermentación, reconocer la diversidad de prácticas existentes y comprender las particularidades de cada unidad productiva. Como investigadora, considero especialmente valioso que la investigación pueda construirse a partir de ese diálogo entre el conocimiento científico y la experiencia de quienes han desarrollado sus propios saberes alrededor del café. Esta experiencia también nos plantea el reto de transformar la información que obtenemos en herramientas que permitan comprender mejor los procesos de fermentación y que, a futuro, puedan contribuir a la toma de decisiones y al fortalecimiento de la cadena productiva del café en Caldas”, expresó.
Metagenómica e inteligencia artificial
Una segunda etapa de la investigación permitirá profundizar en el comportamiento de los microorganismos presentes durante la fermentación mediante un análisis de metagenómica a partir de muestras seleccionadas.
El objetivo es integrar esta información con herramientas de inteligencia artificial para establecer relaciones entre lo que ocurre durante el proceso de fermentación, los compuestos que se generan y las características asociadas con la calidad del café.
De esta manera, la investigación busca avanzar hacia una comprensión más precisa de la relación entre microorganismos, procesos de fermentación, compuestos y calidad, generando información científica que pueda contribuir a la toma de decisiones en las unidades productivas.
Ciencia que llega al territorio
Uno de los componentes fundamentales del proyecto será la apropiación social del conocimiento. La intención es que los resultados de la investigación no permanezcan únicamente en el ámbito académico, sino que puedan convertirse en conocimiento útil para los productores de café.
En este sentido, el proyecto contempla compartir con los caficultores las buenas prácticas identificadas, las lecciones aprendidas y los resultados derivados del uso de tecnologías como la inteligencia artificial.
“Lo que buscamos es cómo llevamos buenas prácticas, mejores lecciones aprendidas y, obviamente, toda esta tecnología para nuestros cafeteros en el Eje Cafetero colombiano, específicamente en Caldas”, señaló la investigadora.
Así, la Universidad Autónoma de Manizales articula investigación, tecnología y conocimiento territorial para aportar a uno de los sectores productivos más representativos de Caldas. El proyecto representa una oportunidad para estudiar científicamente procesos que los caficultores ya desarrollan en sus fincas y, a partir de esa experiencia, generar herramientas que permitan avanzar hacia procesos de fermentación cada vez más controlados y asociados con la calidad del café.
La iniciativa también reafirma el compromiso de la Universidad Autónoma de Manizales con una investigación orientada a las necesidades del territorio, en la que la ciencia y la innovación tecnológica se ponen al servicio de los productores y del desarrollo sostenible de la región cafetera.